Miedo al cambio: Imagen corporativa

  19.12.2017   Armando Falcón   Diseño

Cualquier oportunidad o necesidad de cambio puede ocasionar cierta sensación de vértigo. Es una sensación muy habitual cuando trabajamos con algunos clientes que cuentan con una imagen corporativa mas o menos desarrollada.

La imagen de marca es un potente activo en casi cualquier negocio y como tal resulta complejo posicionarla y consolidarla. De ahí que resulte difícil plantearle a muchos clientes la necesidad de cambiar o actualizar su imagen corporativa.

Una decisión de esta índole nunca atiende a criterios irracionales o caprichosos. En muchas ocasiones los motivos que pueden llevarnos a plantear un cambio en este campo pueden ser:

Un mal planteamiento de inicio:

Encontramos problemas de concepto y comunicación. Discrepancias entre lo que nuestra imagen corporativa comunica y lo que realmente somos y queremos comunicar. No debemos olvidar que una marca solo funciona si consigue colocar en la mente de nuestros clientes los valores y conceptos que deseamos y que definen lo que ofrecemos.

Deseamos cambiar la percepción de los clientes:

Podemos identificar que nuestros clientes han evolucionado o que nuestro propio negocio lo ha hecho y por lo tanto queremos adecuar nuestra imagen a la nueva realidad. Una marca que es capaz de aprovechar y reabsorber la información de su entorno y utilizarla para mejorar, es una marca percibida como dinámica, moderna e innovadora.

Nuestra línea de negocio ha cambiado:

Es obvio que si cambiamos la actividad, el perfil de cliente, el servicio o el producto que ofrecemos, exista una discrepancia entre lo que nuestra imagen representaba y lo que queremos comunicar desde la nueva realidad.

 

Imagen corporativa

Actualizarse es necesario:

Todas las empresas de alguna u otra forma deben mantener sus marcas vivas. Hasta las marcas más grandes y consolidadas introducen cambios y variaciones en sus imágenes corporativas.
Dichos cambios pueden ser muy sutiles, motivados por adaptaciones y optimizaciones de índole técnico ( restyling ). Otros cambios son mas visibles y radicales ( rebranding ), motivados por cambios de concepto gráfico, estilo y estrategia de comunicación.

El miedo nunca suele ser una buena opción. Es importante tomar decisiones desde la racionalidad y el criterio profesional. Aceptar las carencias y problemas de una marca y actuar para resolverlos es lo adecuado. Nunca debemos enamorarnos del todo de la imagen corporativa de nuestro negocio puesto que esta no nos pertenece, es propiedad de quienes la disfrutan, la siguen y la valoran.

El diseño como agente del cambio

  1.12.2016   21ninjas   Diseño

La formación teórica en diseño gráfico es menos buscada que la formación técnica. El diseño y el diseño gráfico no tienen una definición aceptada por todos. Se define casi siempre desde el punto de vista de la profesión, de la actividad del diseñador.

Esta concepción meramente procedimental obvia la relevancia de la figura del diseñador gráfico como catalizador del proceso de cambio e innovación de la comunicación visual como disciplina.

Ser meramente un ejecutor debe ser un rol desechado por los nuevos profesionales de la comunicación visual.

Son cada vez mas los centros de formación, escuelas y empresas que apuestan por formar a diseñadores diestros en el “arte de pensar”, analizar, empatizar y conocer el entorno y las necesidades de una sociedad globalizada que comparte un lenguaje común que trasciende a la cultura, el estatus o la religión.

 

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En el ámbito de la pequeña y mediana empresa, en el que no existe en muchas ocasiones la figura del director de arte, los diseñadores gráficos de nueva generación cuentan con mas herramientas para afrontar proyectos complejos y desarrollarlos desde sus primeros estadíos hasta su resolución.

En un mundo cada vez mas visual e intercomunicado, la figura del diseñador gráfico comienza a ser vista como un eslabón imprescindible para las empresas que apuestan por no quedarse rezagadas en las nuevas estrategias de comunicación visual, sobre todo en el ámbito digital.

Para las PYMES, que viven en constante competencia entre sí como con las todo poderosas multinacionales de los diferentes sectores; comunicarse y llegar al público conociéndolo y desarrollando estrategias a medida se hace imprescindible en la supervivencia y evolución de sus negocios.

El diseño de propuestas comunicacionales interactivas, el desarrollo de herramientas funcionales adapta- das y personalizables o la labor de investigación e indagación en nuevos conceptos gráficos, son hoy en día algunos de los grandes campos de actuación de esta profesión muchas veces infravalorada.